Aula de Asanas

Sobre Aula de Asanas

Llevo seis años metiendo savasana y ejercicios de respiración en los calentamientos de mis clases en una escuela pública de Quito. Funciona. Los niños bajan el volumen dos minutos, yo recupero el aliento, y de vez en cuando alguien se queda dormido en el piso de la cancha. Lo tomo como un logro.

El giro fue un fin de semana de retiro en Mindo en 2023. La instructora de yoga canceló de último momento y quien organizaba me preguntó si podía cubrir la sesión con el grupo de niños. Cubrí. Sobrevivimos. Pero al volver a Quito me quedé con algo que no me iba: había una distancia enorme entre lo que yo sabía de yoga y lo que de verdad sirve cuando los niños tienen siete u ocho años y llevan veinte minutos sin moverse. Un cue de alineación para adultos puede confundir a un niño de seis. Una secuencia diseñada para música que un chico de primer año se niega a escuchar simplemente no funciona.

Desde 2024 comparo programas de certificación de instructoras de yoga para niños en el teléfono, entre el pito del recreo y la entrada al pasillo de vigilancia. He previsualizado varios, vi a una colega terminar uno, me metí a módulos hasta donde el sílabo lo dejaba. No tengo certificación de Yoga Alliance ni credencial formal todavía. Por eso mismo estoy investigando: para decidir a cuál programa le meto la tarjeta antes de armar sesiones extraescolares.

Acá comparto desglose de costos por hora de curso, lectura de metodología según rango de edad (5-7 vs. 8-12) y qué tan realista es el mercado de yoga para niños si eres docente en América Latina. No invento viabilidad donde no la hay.

Aviso importante: la instrucción de yoga con niños conlleva riesgo de lesión cuando las posturas se ejecutan sin supervisión presencial cualificada. Lo que escribo es mi experiencia como docente comparando programas, no un sustituto de formación presencial con una instructora certificada ni del consejo de un médico o fisioterapeuta. Antes de impartir sesiones con menores, consulta a tu dirección escolar y a una instructora certificada.

La trayectoria completa está en la página de la autora.

Si llegaste hasta aquí, lo justo es decirlo claro: Aula de Asanas trabaja con enlaces de afiliado. Cada vez que una lectora decide inscribirse en un programa desde mi reseña, gano una comisión por la recomendación, y a ti no te suma ni un centavo extra al precio. No menciono ningún programa por aquí sin haberlo previsualizado yo misma, sin haber visto a una colega terminarlo, o sin haberme metido a varios módulos durante semanas. Si lo que enseñan no se sostiene en un aula de veintitantos niños de primaria en Quito, no entra a la reseña.